— PUESTO QUE. En tiempo de Cervantes se empleaba más comunmente como adversativa esta conjuncion, que nó como continuativa; esto es que equivalía por lo regular á aunque, y rara vez á supuesto que; v. g.
Yo sé, Olalla, que me adoras, Puesto que no me lo has dicho, Ni áun con los ojos siquiera, Mudas lenguas de amoríos.
(P. I. cap. 11.) Así como la vibora no merece ser culpada por la ponzoña que tiene, PUESTO QUE con ella mata, por habersela dado naturaleza, tampoco yo merezco ser reprendida por ser hermosa.
(Id. cap. 14.) AMÉN, en significacion de menos ó á excepcion de.
Si vuestra merced, señor caballero, busca posada, amén del lecho (porque en esta venta no hay ninguno) todo lo demás se hallará en ella en mucha abundancia.
(Id. cap. 2.) POR LO MENOS, en la acepcion de nada menos.
Si (tratáredes) de la amistad y amor que Dios manda que se tenga al enemigo, entros luego al punto por la Escritura divina, que lo podeis hacer con tantico de curiosidad, y decir las palabras POR LO MÉNOS del mismo Dios: Ego autem dico vobis: diligite inimicos vestros.
(Prólogo de la I Parte.) CON, en equivalencia de á pesar de.
Decía mucho bien del gigante Morgante, porque