En mi Florilegio ó Ramillete alfabético de Refranes y Modismos comparativos y ponderativos de la lengua castellana, definidos razonadamente y en estilo ameno, estampé lo siguiente á las páginas 283 y 84: " Uña.
A la práctica de pronunciar los antiguos niquil la voz latina nihil, se debe probablemente la creacion de nuestra palabra aniquilar, como derivada inmediatamente del verbo annihilare, propio de la baja latinidad segun observa Noltenio, y que equivale á decir ad nihilum redigere, esto es, reducir á la nada, destruir, arrasar por completo. La voz latina nihilum, y por apócope nihil, está compuesta de la negacion nec y del sustantivo hilum, que significa aquella cenefita á modo de bigote que tienen las habas por uno de sus extremos, que la ciencia conoce con el nombre de ombligo, y á la cual suele llamar el vulgo uña ó coronilla; de modo, que decir que no se tiene nec hilum ó ni—hilum, equivale á aseverar que no se posee ni una uña ó coronilla de haba, cosa tan insignificante, esto es, nada.
Ahora bien, traslademos al lector á un terreno que seguramente no esperaba. Teniendo la uña del hombre igual forma por la parte que se corta, é idéntico color, á causa de la basura que entre ella y la carne suele introducirse, que el ombligo ó coronilla del haba, y usándose de muy antiguo en nuestro idioma el decir Como el negro de la uña, para indicar lo exiguo de alguna cosa, bien asi como No dar ni un negro de la uñacon el objeto de manifestar que no se ha dado absolutamente nada, significacion que en el terreno familiar