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Página:El Refranero general Español - IA elrefranerogener06sbaruoft.djvu/93

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es la compañía de la mujer, sino la mujer misma la que no puede volverse ni trocarse.»» Ya habrá comprendido el juicioso lector, pcr las palabras que al citar el texto de Cervantes he puesto yo de cursiva, como Clemencin no vió claro tampoco en esta ocasion, haciendo decir al autor del Quijote lo que jamás soñó. La mercaduría de la propia mujer no es como esas otras mercadurias que, no acomodando despues de compradas, fácilmente pueden ser devueltas á quien las vendió, ó cambiadas por ótras. Tal es el verdadero sentido de este pasaje, pues de lo contrario carecería de él.

«Sancho..... dijo á la Duquesa, de quien un punto ni un paso se apartaba.» (II. 34.) «Debía irse de más á ménos, y nó al contrario; porque despues de decir que no se apartaba un punto, es una insulsa frialdad decir que no se apartaba un paso.» Esto puso por nota á dicho pasaje D. Diego Clemencin, á quien, á pesar de su instruccion y laboriosidad, si viviera hoy era preciso decirle: Para comentar ó traducir á Cervantes, máxime tratándose de enmendarle la plana, de nada sirve el ser hombre político, ni decir que se es académico, ni colgarse al cuello la medalla de tal, ni ostentar cruces y condecoraciones que cualquier pelafustan alcanza hoy, ni llevar muy estirada la tirilla y calzar guante blanco, ni..... hacer que hacemos, y no hacemos ná; lo que hace falta es, quemarse mucho las pestañas y tragar bastante polvo..... Dígolo esto, porque con una dósis regular de estudio, y dósis y media de reVI.