seguros de seducir al incauto pueblo mediante farsas las más viles é indignas; de escalar el mando; de empuñar el timon de la enseñanza; de correr con los tesoros....; y hasta de ocupar las poltronas académicas?.... Pues bien (que yo diría, Pues mal): país que casi todo lo concede á la explotacion de la empleomanía, y muy poca cosa al cultivo de las ciencias, letras y artes; pais que prefiere al trabajo el dolce far niente; país que sacrifica la lectura del libro á la de ciertos periódicos paparrucheros, ó perturbadores y soeces; pais que otorga la razon á aquél que más alto grila;.... pais, por otra parte, á quien propinan galleta averiada en chocolates que más tienen de caca—reados que de cacao; país que da crédito á específicos de charlatanes con preferencia á recetas de hábiles facultativos; país donde triunfan impunemente las sociedades de crédito anónimas y las casas de imposicion; país que abandona el clasicismo de Talia y de Euterpe por las bufonadas de Momo; país que vende la levita por no quedarse sin ser espectador de una civilizadora cuanto sublime, y sublime cuanto filantrópica corrida de toros;.... país, en suma, que se paga de papelones más bien que de papelistas, es ya país juzgado.
José María Sbarbi.