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Página:El arte de amar de Ovidio. Versión directa, prólogo y notas de E. Barriobero y Herrán (1930).pdf/61

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El arte de amar
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a los vientos de Eolo para que se los lleven. ¡Cuántas veces juró él falsamente por la Estigia ser fiel a Juno! Su ejemplo nos da seguridad y valor.

Importa el que haya dioses tanto como importa el creer en ellos. Prodiguemos sobre sus altares antiguos el incienso y el vino. Los dioses jamás están sumidos en un reposo indolente y parecido al sueño.

Devolved el depósito que os fué confiado: seguid las leyes que la piedad os prescribe; desterrad el fraude; que vuestras manos estén siempre limpias de sangre humana. Si sois prudentes, no os burléis de las muchachas jóvenes; podréis hacerlo impunemente si en todo lo demás procedéis de buena fe. Engañad a las engañadoras. Las mujeres, en su mayoría, son una raza pérfida. Que caigan en los lazos que ellas mismas os tendieron. El Egipto, según se cuenta, privado de las lluvias benéficas que fertilizan sus campos, había sufrido nueve años de continua sequía; Therasius encuentra a Busiris y le descubre un medio de calmar a Júpiter: "Consiste, le dice, en derramar sobre sus altares la sangre de uno de nuestros huéspedes