Ir al contenido

Página:El huerto armonioso (1908).djvu/221

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
213
ARMONIOSO

Las Termas de Caracalla.

Del gimnasio y las termas regaladas
Leves vuelan cenizas desdichadas.
Rodrigo de Caro.


Allá en sus montes la ciudad asoma;
Sonante con recuerdos de la infancia
Derrama melancólica fragancia
Antigua voz del castellano idioma.

Marcando el Tiempo, cual reloj de Roma,
La ruina el polvo de su piedra escancia,
Y sólo sirve la arrogante estancia
De pedestal á un nido de paloma.

El Tepidarium voluptuoso vierte
Ráfaga estéril sin rumor perdida;
El sol se hiela sobre el suelo inerte;
Y entre fantasmas de impalpable huída
El tronchado palacio de la Vida
Es magnífico templo de la Muerte!