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ARMONIOSO
Á un banco.
Si pudiera expresarte, oh! banco triste,
Triste banco de piedra, lo que existe
En tu mutismo yerto;
La voz sutil de tu cantor sería
El ala de la fúlgida elegía
De tu pasado muerto.
Triste banco de piedra, lo que existe
En tu mutismo yerto;
La voz sutil de tu cantor sería
El ala de la fúlgida elegía
De tu pasado muerto.
Nadie sabe ya el nombre de la dueña
Que, al caballero, le entregó la seña
De cita en el boscaje;
Nadie sabe ya el nombre de la dama
Que, sobre el banco, al caballero inflama
Á la luz del mensaje.
Que, al caballero, le entregó la seña
De cita en el boscaje;
Nadie sabe ya el nombre de la dama
Que, sobre el banco, al caballero inflama
Á la luz del mensaje.
Nadie guarda las voces y las risas
De las máscaras, frescas cual las brisas
Y cual el sol radiosas,
Que entre el vibrar de gozos y de penas,
Tejieron á tu margen sus cadenas
De cantos y de rosas.
De las máscaras, frescas cual las brisas
Y cual el sol radiosas,
Que entre el vibrar de gozos y de penas,
Tejieron á tu margen sus cadenas
De cantos y de rosas.