Esta página ha sido corregida
219
ARMONIOSO
El Apolo de Fidias.
Su noble porte ennobleció el donaire,
Y su pensar, divinizó un anhelo:
Alzar la frente, respirando el aire,
Cual si buscase por corona, el cielo.
Y su pensar, divinizó un anhelo:
Alzar la frente, respirando el aire,
Cual si buscase por corona, el cielo.
Los siglos muertos estamparon vetas
En su albura, que eclipsa las palomas,
Y al parecer, vestido de violetas,
Quiere lanzar de su fulgor aromas.
En su albura, que eclipsa las palomas,
Y al parecer, vestido de violetas,
Quiere lanzar de su fulgor aromas.
En las primeras ardorosas lidias,
Del cincel y la piedra, adolescente,
Al Dios del Arpa le prestó su mente,
Hecha de formas y de ritmos, Fidias.
Del cincel y la piedra, adolescente,
Al Dios del Arpa le prestó su mente,
Hecha de formas y de ritmos, Fidias.
Ya era rey del marmórico proscenio:
El efebo revela en su apostura,
Con elegante soplo de frescura,
La juventud de su divino genio.
El efebo revela en su apostura,
Con elegante soplo de frescura,
La juventud de su divino genio.