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EL HUERTO
Contemplando los cielos te adormeces,
Y en el alba, en el día, y en los rojos
Crepúsculos, pareces
Cazar las nubes con tus blancos ojos.
Y si ese velo de las lianas, harto
De sus hojas, volviérase tejido,
Quizá pidieras, por la luz ceñido,
Sayal de monje al milagroso esparto!
Y en el alba, en el día, y en los rojos
Crepúsculos, pareces
Cazar las nubes con tus blancos ojos.
Y si ese velo de las lianas, harto
De sus hojas, volviérase tejido,
Quizá pidieras, por la luz ceñido,
Sayal de monje al milagroso esparto!