gazmoños han deducido y aún deducen que genealogías imaginarias crearon gentes reales!»
La fratria, como en los americanos, era una gens madre escindida en varias gentes hijas, á las cuales servía de lazo de unión y que á menudo las hacía también á todas descender de un antepasado común. Así, según Grocio, «todos los miembros contemporáneos de la fratria de Hecatea tenían un solo y mismo Dios por abuelo en décimo sexto grado»; es decir, todas las gentes de aquella fratria eran, al pie de la letra, gentes hermanas.
La fratria aparece también como unidad militar en Homero, en el célebre pasaje donde Nestor da este consejo á Agamenón: «Coloca á los hombres por tribus y por fratrias, para que la fratria preste auxilio á la fratria y la tribu á la tribu.» Además, tiene el derecho y el deber de castigar el homicidio perpetrado en la persona de un frator; luego, en otro tiempo también tenía el deber de la vendetta. Además, tiene fiestas y santuarios comunes: la creación de la mitología griega sacada del culto á la naturaleza, la propiedad común de los arios, eran esencialmente obra de las gentes y de las fratrias y se desarrollaron en su seno. Además, tenía un jefe (Fratriarcos) y también, según F. de Coulanges[1], asambleas cuyos decretos tenían fuer-
- ↑ Fustel de Coulanges, La Cité ancienne, obra notabilisima para comprender la antigüedad clásica.—(N. del T.) ·