eso deja de tomarla como base de toda su teoría. Por tanto, las tribus exógamas no pueden tomar mujeres sino de otras tribus; y dada la guerra permanente de tribu contra tribu, que corresponde al estado salvaje, eso no puede hacerse de ninguna otra manera más que por medio del rapto.
Después plantea Mac-Lennan esta cuestión: «¿De dónde proviene esa costumbre de la exogamia?» A su parecer, nada tiene que ver con ella la idea de consanguinidad y de incesto, la cual ha nacido mucho más tarde. La causa de tal usanza pudiera ser la costumbre, muy difundida entre los salvajes, de matar á las niñas en seguida que nacen. De eso resultaría un excedente de hombres en cada tribu aislada, siendo la inmediata consecuencia de ello, que muchos hombres tendrían la posesión común de una misma mujer, y de ahí la poliandria. Otra consecuencia: sabíase quién era la madre de un niño, pero no quién era su padre; y de ahí el contarse la ascendencia sólo en línea femenina, con exclusión de la línea masculina (derecho materno). Y otra consecuencia de la escasez de mujeres en el seno de la tribu (escasez atenuada, pero no suprimida, por la poliandria) era precisamente el rapto sistemático y brutal de mujeres de tribus extrañas. «Desde el momento en que la exo-