Ir al contenido

Página:El origen de la familia, de la propiedad privada y del estado - IA BRes041442.pdf/201

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
203
POR FEDERICO ENGELS

ro, la mercancía universal por la que podían cambiarse todas las demás; pero, cuando los hombres inventaban la moneda, no sospecharon que creaban así una fuerza nueva, la fuerza universal única, ante la que iba á inclinarse la sociedad entera. Y esta nueva fuerza, al surgir súbitamente sin saberlo sus propios creadores y á pesar de ellos, dejó sentir su poderío sobre los atenienses, con toda la brutalidad de su juventud.

¿Qué había de hacerse? La constitución de la gens habíase mostrado impotente contra la marcha triunfal del dinero; además, era en absoluto incapaz de conceder dentro de sus límites lugar ninguno para cosas como el dinero, los acreedores y los deudores, el cobro de las deudas por la violencia. Pero allí estaba la nueva fuerza social; y ni los pios deseos, ni el ardiente afán por volver á los buenos tiempos antiguos, no pudieron expulsar ya del mundo al dinero ni á la usura. Habíase abierto, además, otra serie de brechas menos importantes en la gens. La mezcla de los gennetes (gentiles) y de los frator en todo el territorio ático, particularmente en la misma ciudad de Atenas, acentuábase cada vez más de generación en generación, aun cuando por aquel entonces un ateniense tenía el derecho de vender un fundo fuera de su gens, pero no su casa habitación. Con los progresos de la industria y<ref follow=notap202>un robo, refiriéndose a la apropiación individual de la propiedad común, única que es de derecho natural.—(N. del T.)