parece que estaba distribuida con bastante igualdad entre el pueblo y la plebe; al paso que la riqueza comercial é industrial, aun cuando poco desarrollada, pertenecía en su mayor parte á la plebe.
Dada la gran oscuridad en que se encuentra toda la historia primitiva tradicional de Roma, oscuridad muy aumentada por los ensayos de interpretación y las narraciones racionalistas y pragmáticas debidas á la educación jurídica de los escritores posteriores; es imposible decir nada positivo acerca de la fecha, del curso ó de las circunstancias de la revolución que dió fin con la antigua constitucion de la gens. Lo único que se sabe de cierto es que su causa estuvo en las luchas entre la plebe y el pueblo.
La nueva Constitución, atribuida al rex Servio Tulio (apoyándose en modelos griegos, principalmente en el de Solón), creó una nueva asamblea del pueblo, que comprendía ó excluía indistintamente á los individuos del pueblo y de la plebe, según prestaban ó no servicios militares. El conjunto de los hombres obligados al servicio militar quedó dividido en cinco clases, con arreglo á su fortuna: la 1.ª de 100.000 ases, la 2.ª de 75.000, la 3.ª de 50.000, la 4.ª de 25.000 y la 5.ª de 11.000 (que, según Dureau de la Malle, corresponden respectivamente á 18.000, 13.125, 8.750, 4.500 y 1.962 francos). La 6.ª clase, los proletarios, componíase de los más po-