se hizo también por gentes . Consta en el derecho popular «alemán» que el pueblo se estableció en los territorios conquistados al Sur del Danubio por genealogiae; la palabra genealogía se emplea exactamente en el mismo sentido que lo fueron más tarde las expresiones de «comunidades de la marca ó de aldeas». Kovalevsky ha emitido recientemente la opinión de que esas genealogiae no serían otra cosa sino las grandes asociaciones domésticas entre las cuales se repartiría el suelo, y de las que más adelante nacerían las comunidades de lugares. La misma idea, puede tenerse, pues, también respecto á la fara, expresión con la cual se designaba poco más ó menos, si no con exactitud, lo mismo que con el vocablo genealogía del Código alemán, entre los burgundos y los longobardos, es decir, en un pueblo de origen gótico y en otro de origen herminónico ó alto alemán. Merece investigarse con el mayor esmero qué encontramos aquí, si una gens ó una comunidad doméstica.
Los monumentos filológicos no resuelven nuestras dudas acerca de si á la gens se le aplicaba entre todos los alemanes la misma expresión, y cuál era ésta. Etimológicamente, al griego genos, en latín gens, corresponden el gótico kuni y el medio altoalemán künne, que se emplea también en el mismo sentido. Lo que nos recuerda los tiempos del derecho materno, es que el sustantivo «mujer» se deriva de la misma raíz: en