lado; y sifjar, en escandinavo, no sólo significa parientes consanguíneos, sino también por afinidad, y, por tanto, comprende por lo menos á los miembros de dos gentes; luego tampoco sif es la palabra sinónima de gens.
También entre los germanos, igual que entre los mexicanos y los griegos, el orden de batalla, trátese del escuadrón de caballería ó de la columna en forma de cuña de la infantería, estaba constituido por corporaciones de gentiles. Cuando Tácito dice «por familias y parentelas», esta expresión vaga se explica por el hecho de que en su época hacía mucho tiempo que la gens había dejado de ser en Roma una asociación viviente.
Un pasaje decisivo de Tácito es aquel donde dice: el hermano de la madre considera á su sobrino como si hijo suyo fuese; algunos hay que hasta tienen por más estrecho y sagrado el vínculo de la sangre entre tío materno y sobrino, que entre padre é hijo, de suerte que cuando se exigen rehenes, el hijo de la hermana se considera como una garantía mucho más grande que el propio hijo de aquel á quien se quiere ligar». He aquí una reliquia viva de la gens organizada con arreglo al derecho materno, es decir, primitivo, y que hasta caracteriza muy en particular á los germanos[1]. Cuando los miem-
- ↑ Los griegos no conocían más que por la mitologia de