del mundo, la Völuspá. En esta «visión de la profetisa» (en la cual visión intervienen también elementos cristianos, según está demostrado hoy por Bang y Bugge), en el curso de la descripción de los tiempos depravados y de corrupción. general que traen consigo la gran catástrofe, se dice:
munn systrungar
ok at bönum verdask;
sifjum spilla.
«Los hermanos se harán la guerra y se convertirán en asesinos unos de otros; hijos de hermanas romperán su parentesco.» Systrungar quiere decir el hijo de la hermana de la madre; y que esos hijos renieguen entre sí de su parentesco consanguíneo, lo considera el poeta como una agravación del crimen mismo de fratricidio. La agravación consiste en el systrungar, que expresa el parentesco por línea materna; si en lugar de esa palabra estuviese syskina-born (hijos de hermanos y hermanas) ó syskina-synir (hijos varones de hermanos y hermanas), la segunda línea del texto citado no encarecería á la hasta primera, sino que la atenuaría. Así, pues, en los tiempos de los vikingos, en que apareció la Völuspá, el recuerdo del matriarcado no había desaparecido aún en la Escandinavia.
Ya por los tiempos de Tácito, entre los germanos (por lo menos entre los que él conoció de