pertenecía ya á ese estado primitivo. Aun cuando ha podido durar miles de años, no por eso podemos demostrar su existencia con testimonios directos; pero admitiéndose que el ser humano ha salido del reino animal, no hay más remedio que aceptar esa transición.
2.º Estadio medio.—Comienza con el empleo alimenticio de los pescados (entre los cuales contamos también los crustáceos, los moluscos y otros animales acuáticos) y con el uso del fuego. Los dos van juntos, porque sólo el fuego permite hacer comestible de un modo perfecto la pesca. Pero con esta nueva alimentación los hombres hiciéronse independientes del clima y de los lugares; siguiendo el curso de los ríos y las costas de los mares, aun en estado salvaje pudieron difundirse por la mayor parte de la tierra. Los instrumentos de piedra de la primera edad, trabajados groseramente, sin pulimentar, conocidos con el nombre de paleolíticos, que pertenecen todos ó la mayoría de ellos á este período y se encuentran desparramados por todos los continentes, son pruebas de hecho en apoyo de esas emigraciones. La ocupación de nuevas zonas, el instinto descubridor, siempre despierto, y la posesión del fuego por medio del frotamiento, crearon alimentos nuevos, tales como las raíces y los tubérculos amiláceos cocidos entre ceniza caliente ó en hornos excavados en el suelo; y tales también como la caza,