Ir al contenido

Página:El pozo (1921).djvu/29

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
El Pozo
57
 

maliciosa estratagema, sonriendo amistosamente a la hinchada panza del vizeachón que apenas entreveían ya sus ojos turbios...

Y "El Gringo", no hubiera podido decir cuanto tiempo transcurrió después, ni si estuvo dormido, sincopado o muerto, hasta el instante aquel, en que el ruido familiar de un balde chocando allá arriba, contra el borde de cemento del bebedero, le arrancó de aquel estado...

— Luciano! ¡Luciano!

Y sin quererlo, tan poderosos y vehementes le resultaron aquellos gritos de náufrago desamparado, que la pálida y azorada carita de su amigo, asomó casi instantáneamente por encima del brocal del pozo...

—¡Eh!

El Gringo destosiéndose entonces, trató de afirmar su voz: —¡Mirá, che, Luciá...!" Pero el otro, nervioso y excitado como estaba por la sorpresa, sin oirle, se puso a dispararle una verdadera granizada de interrogaciones ansio—as y de comentarios pesimistas: —i Pero qué te pasa, che? ¿Pero qué estás haciendo?

¿No podés salir ahora? ¿Pero para qué te has metido, caramba!

El vizeachón!

cachón!... sabés?

intentó "El Gringo" — ¡El vizPero el otro no le dejó meter baza: —Si: ¡pero no podés salir ahora ¿No podés, decí?