Ir al contenido

Página:El tulipán negro III (1851).pdf/88

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
— 88 —

nidad para que han sido convidadas, ó á lo menos la verán incompleta.

¿Que estais diciendo?

—Digo, respondió Cornelio, que jamás se ha Bará el tulipán negro sino es por uno a quien yo conozco.

Entonces, dijo el oficial, ese á quién coñocéis lo ha encontrado, porque justamente todo el pueblo de Harlem está contemplando en este momento la flor de que se trata.

—El tulipan negro ! esclamó Van Baerle sa cando casi la mitad del cuerpo por la portezuela. ¿Donde, donde está?

Allí sobre su trono; lo veis?

—Sí, lo veo.

—Vamos pues, dijo el oficial: es forzoso alejarnos.

—Oh! por piedad, por favor! dijo Van Baerle; dejádmelo mirar un poco mas. Aquel es el tulipan negro, bien negro.... es posible? Ah! señor, lo habeis visto de cerca? Debe tener manchas, debe ser imperfecto; tal vez sea pintado; si yo estuviera allí ye lo diria; dejadme bajur, dejadme verlo de cerca ; os lo ruego, os lo pido por lo mas sagrado.

—¿Estais loco?

—Os lo suplico.

Pero olvidais que estais preso ?

—Estoy preso, es verdad; pero tengo honor y bajo palabra de Honor os aseguro que no me Bcaparé; dejadmé mirar la flor.

Pero y mis órdenes?

Y el oficial e levántó para dar aviso al postilloa.