Desde que concebí el pensamiento de esta publicacion, mi primer cuidado fué reunir todas las obras análogas que han salido á luz en otros paises; la última edicion de la Enciclopedia inglesa, el Diccionario de la Conversacion del aleman Brockhans, el Diccionario francés de la Conversacion y de la Lectura, El Diccionario enciclopédico universal de Meyer, publicado en aleman, la Enciclopedia moderna de Didot en fin, y cuantas obras pueden tener analogía con la presente, otras tantas he consultado. Una vez examinadas, desde luego me decidí á tomar por base la Enciclopedia de Didot, no solo por ser la mejor sino porque es la mas moderna, como que aun no se ha concluido de publicar en París, y porque en esta edicion, que es la segunda, se ha aumentado considerablemente y se ha enriquecido con los adelantos de la ciencia hechos hasta el dia en todos los ramos. Pero ni esta Enciclopedia ni ninguna, puede traducirse al español tal y como están escritas en sus respectivos idiomas; los principios generales de las ciencias, son de todos los paises, pero la aplicacion varía en cada uno segun su índole. Ademas, las obras estrangeras de este género adolecen del defecto de no ocuparse de España, por la sencilla razon de que como nosotros nada hemos publicado análogo, no tiene de donde copiar. Era preciso hacer una obra nueva, verdaderamente española, aprovechando de todas lo que conviniese al objeto, adicionando unos artículos, modificando otros y añadiendo los necesarios para que la parte español, ocupe el primer término en un libro destinado al uso de españoles: asi lo comprendí y asi lo he practicado.
Pudiera por tanto decir sin escrúpulo, que mi Enciclopedia es una obra original, puesto que la mayor parte de los artículos de agricultura, legislacion, gramática, administracion, etc. etc., no pueden ni traducirse ni imitarse; pero como no todos se hallan en este caso, me creo obligado á declarar su orígen pagando este tributo á la verdad. Adoptada la forma, faltaba encomendar los trabajos, sobre todo en la parte española, á personas cuyo nombre fuese una garantía del desempeño, y el público juzgará por la siguiente lista de colaboradores, con la designacion de los artículos que tienen á su cargo, si en esta parte he procedido ó no con acierto.
- Don Juan Eugenio Hartzenbusch, hará el de Autores dramáticos.
- Don Eugenio de Ochoa, el de Historia de la literatura española.
- Don Manuel Breton de los Herreros, el de Historia de la declamacion.