La mayor parte de las obras análogas del estrangero tienen atlas, y yo he creido que á la presente tampoco deberia faltarle si habia de ser completa. Adoptada por base la Enciclopedia de Didot, lo natural y lógico era dar las mismas láminas, ya que abrirlas de nuevo es en nuestro pais, ademas de costoso, poco menos que imposible. Celebré, pues, un contrato con la casa de Didot de París, mediante el cual ésta se ha obligado á facilitarme, bajo el precio convenido, los ejemplares que le pida de las 360 láminas que forman el atlas completo de la Enciclopedia francesa, con los títulos ó letreros en español. Las muestras de estas láminas han circulado ya, y no hay quien pueda negar que nada se ha hecho mas perfecto en su género; están grabadas en acero con una delicadeza que sorprende, asi como admira la finura del estampado. El atlas no debe encuadernarse con los tomos de la obra, sino separadamente, porque asi es mas fácil y cómodo su uso.
Si despues de haber empleado un capital considerable y algunos años de trabajo en preparar esta publicacion, no he acertado á hacerla digna de mis compatriotas, á quien la dedico; si todos los medios puestos en juego no producen un resultado tan perfecto como es de desear, culpa será de mi insuficiencia y de la magnitud de la empresa, no de mi voluntad; siempre me quedará el consuelo de haber preparado el terreno para que fructifique en otras manos mas hábiles ó mas afortunadas; y si bien es cierto que estoy convencido de que sobrarán críticos que me censuren, me consuela la esperanza de que no faltan en España hombres honrados que hagan justicia á mis intenciones.