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Página:Enciclopedia moderna - 1851 - Tomo primero.djvu/55

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ABEJA

tán ya construidas las habitaciones á propósito para depositar sus huevos, la examina cuidadosamente, introduciendo primero la cabeza, y recorriéndolas despues en todos sentidos. Tomadas estas precauciones, se vuelve introduciendo la estremidad del abdómen, deposita alli un huevo que se fija en el fondo mediante la materia viscosa de que se ha empapado al pasar por la bolsa secretoria de esta materia, segun hemos indicado mas arriba. Algunas reinas de una fecundidad imprevista, ostigadas por la necesidad de la postura, y cuando las obreras no han podido preparar bastantes celdillas, deponen hasta tres huevos en cada una, y en este caso ciudan especialmente las nodrizas de separar los huevos, y antes los destruirian que esponer muchas larvas á un raquitico desarrollo ó consentir que el de unas perjudique al de las demas.

La postura se verifica con tal rapidez que solo en una primavera resultan muchos cientos de huevos; mas la postura cesa en el otoño, época en que como el polen alimenticio llega á faltar se hace indispensable la miel para el alimento de la república; y por otra parte la reina se aletarga durante el invierno.

Los huevos de que han de resultar las larvas obreras, salen primero, porque sin el socorro alimenticio de estas, ni los machos ni las hembras podrian conseguir su desarrollo, y moririan de hambre al poco tiempo de nacer: dos meses despues de esta postura es cuando la hembra deposita los huevos de que han de salir los machos y mas tarde aun espele el corto número de los destinados á ser gefes de la república. Todos estos huevos son ovalares, oblongos, mas gruesos en una estremidad que en la opuesta, de un blanco pálido y de la longitud de una linea [1]. En un periodo que no baja de tres dias ni escede de seis, un gusano apodo (es decir, sin pies) blanco, blandujo y arrugado, sale del huevo y se mantiene encorvado en el fondo de su cuna, en el mas completo estado de inmovilidad [2].

Al instante las nodrizas llegan, reconocen al recien nacido, penetrando en la celdilla, donde permanecen un corto rato, y dan á la nueva larva el alimento mas adecuado á su edad, y á la casta de que debe formar parte, Este alimento consiste primero en una especie de papilla insipida, espesa y blanca, y á medida que la larva se desarrolla, se la dan mas azucarada y mas trasparente: esta papilla está compuesta de miel y polen, entrando este último en menor cantidad, cuando el insecto se halla próximo á esperimentar su primera metamórfosis, que generalmente se verifica á los seis ú ocho dias despues de haber nacido.

La nodriza conoce perfectamente esta época, y ya no trae á su pupila un alimento que le seria completamente inútil en aquel caso, pero para preservarla de todo accidente la empareda en su alveolo formándole una cubierta que por ser aboveda, mientras que la de los almacenes de miel es perfectamente plana, se distingue de estas sin la menor dificultad.

Instatáneamente aprisionada la larva, hila y estiende en torno suyo una seda muy fina, en cuyo interior se trasforma; adquiere la piel mas dura y tersa de una ninfa, y á favor de su semitrasparencia puede percibirse la organizacion preparatoria del animal perfecto [3]. Al cabo de doce dias rompe la jóven abeja las ligaduras que la tenian cautiva, roe la cubierta de su prision, y se eleva sobre sus bordes, donde corprendida y como embelesada por las facultades que le revela su nuevo estado, se queda por algun tiempo inmóvil: al instante las nodrizas rodean á la nueva compatriota, la limpian lamiéndola como lo hacen los animales mamiferos, le dan algun alimento, y durante una noche entera, la tierna abeja permanece inmóvil en medio de la atmósfera caliente de la colmena que acaba por hacerle perder la humedad superabundante de que estaba impregnada.

Despues de haber ensayado la robustez de sus alas, en cuanto amanece el dia, parte con los guias que tienen encargo de dirigirla en su primera escursion, y bien pronto iniciada en todas las funciones de una buena obrera, toda parte en los trabajos comunes.

Mas robustas las reinas y habiéndose de desarrollar en celdas mucho mas considerables que las de sus vasallos, tienen la cubierta asegurada con mayor solidez y toda su prision está de tal modo embadurnada de cera, que antes de quebrantar su clausura es indispensable que hayan adquirido todas su fuerzas. Como si depositarias del poder, solo debiesen aparecer ante su pueblo llenas de magestad, y por decirlo asi, sobrenaturales, no rompen sus prisiones hasta que han tenido tiempo de secarse, lamerse y asearse para perder todas las impurezas de la infancia: asi es, que, al salir de la cuna, se ostentan resplandecientes, llenas de vigor, en estado de hacer respetar su poder y capaces de entregarse en seguida al vuelo. Nacer y lanzarse en la atmósfera desplegando sus alas, son dos acciones simul-

 
  1. Lámina 33 figura 12, huevos de abeja en su tamaño natural: en la figura 13 se ven aumentados con microscopio.
  2. Láminda 34 figuras i, a, b, c, d, e, f, g. Larvas de diferentes magnitudes copiadas en la posicion que ocupan en el fondo de las celdas—h. Larva posada sobre el vientre: en su region inferior se deja ver una linea negra y marca el estómago que se dibuja á través de la piel—i Larva tendida sobre el dorso.—Larva en su mayor crecimiento y vista con miscoscopio.
  3. Lám. 34 fig. 2. Larva que llegó á completo incremento, y vista con el microscopio.—Fig. 3. Larva que fabrica su tela para cerrar su celdilla: a a costados de esta: b su fondo; c abertura de la celdilla ya cerrada.—Fig. 4. Forma de la larva cuando ya se ha cerrado en su celdilla.—Fig. 5. Celdilla de la larva, ya trasformada en ninfa.—5 a toda la tela que envolvia á la ninfa, desembarazada de la cera: tiene absolutamente la forma de la celdilla y se percibe un poco la ninfa al través.—Fig. 6. Larva convertida en ninfa.—Fig. 7. Ninfa vista con microscopio.