agnominiosamente, teniendo que pernoctar fuera de sus casas, sin encontrar hogar ni auxilios; y por qué? porque eran salvages anitarios, y cual parias tenian que andar vagando y errantes hasta que la caridad de algunas almas piadosas les tendiese una mano amiga.
Desde entonces las familias que se hallaban vinculadas á los patriotas de la causa noble y santa de la libertad, solo pensaron en abandonar el suelo pátrio en que un dia macieron, y buscar un asilo y el pan de la amargura en el estrangero, En esos aciagos dias, el populacho faná tico lanzaba en las calles de la patria de Moreno, Beruti, Belgrano, Castelli, el terrible anatema de: Mueran los Salvages Unitarios! á ¡degnello muchachos! paseán'dose con banderas desplegadas precedidos de algunos personages que les gustaba participar de lo que llamaban "entusiasmo federal ó federal entusiasme." ¡Contraste rarul Mientras esa horda de facinerosos, verdaderos flajelos de la humanidad se entregaba al beberaje en las plazas y lugares públicos, celebrando los triunfos que obtenia el ejército de Rosas, en las Provincias del interior, las familias residen-