rarse la cuestion de la navegacion del Paraná; no con relacion á pretensiones del extranjero, sinó como cuestion de entre las diversas provincias Arjentinas situadas sobre las márjones de aquel rio. La nueva decíaracion de principios del Paraguay viene á viene á apoyar los derechos y las ventajas de esas provincias. Aquella República abre sus puertos á todos los extranjeros, declara que tiene derecho a la navegacion libre del Paraná, y que la oposicion del Dictador de BuenosAires al goce de ese derecho es una de las causas que motivan y justifican la guerra.
Las naciones que han reconocido la independencia del Paraguay, y las que en adelante la reconozcan, envuelven naturalmente en ese reconocimiento el de los derechos todos de la soberania, incluso el dominio de las aguas y su uso para el comercio. Una de lasmas naturales y mas comunes consecuencias del reconocimiento de la independencia de un nuevo Estado es la celebracion de tratados de comercio, navegacion y amistad: aquellas naciones, pues, los celebrarán con el Paraguay; adquirirán, por ellos, derechos á navegar en las aguas y puertos de esa República; y por consecuencia á transitar por las que pertenecen á las provincias arjentinas, que forman la part mas baja del rio. El Paraguay quedará, respecto de estas provin cias, en una posicion analoga —y.ro decimos idéntica por razones que daremos mas adelante á la en que se -