igualar a su modelo; seria eso querer luchar con las leyes del progreso intelectual. Mármol no puedo todavia alcanzar á esa libertad de movimientos y de jirs con que el poeta ingles expresa sus altísimas ideas; essa elegancia de formas y esa gala de colorido con que ja nás deja de vestirlas; esa riqueza de substancia, si esto puede decirse, que se encuentra en los cuatro cantos de Childe Harekl; y cuyo sabor no gozan los espíri tos incultos ó vulgares. Depende esa diferencia de que nuestro jóven poeta no puede todavia tener; en el grado que Byron ni el dominio absoluto de la lengua, que permite expresar todo sin embarazarse jámas en la espresion ni en el ritmo; ni la experientia del mundo, que revela los mas ocultos caracteres de la sociedad, ni el gran caudal de conocimientos adquiridos, que dán á la poesia esa solidez, esa substancia, que tanto la ennoblece. Pero si Mármol no ha llegado todavia á ese punto, no seremos nosotros quienes pondremos límites á sus progresos, cuando los años y el estudio le hayan dado lo que Byron no debia á la naturaleza.
EL PEREGRINO viaja y se ajita por motivos muy diversos de Childe Harold. Proscripto casi en la cuna por una tirania innoble y retrógrada; comprimidos sus instintos de libortad; testigo del escarmio que los tiranos hacen de las pasadas glorias de la patria; asistiendo cada dia al espectáculo del infortunio de sus compatriotas proscriptos; natural es que los tonos de