Ir al contenido

Página:Escritos políticos, económicos y literarios - Florencio Varela.pdf/29

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página no ha sido corregida
― 29 ―

judiciales en el comercio, era indispensable.Ja adopcion de una medida que remediase este mal, á cuya trascendencia no puede fijarse limites.

La base de esta medida, cualquiera que se adoptase, no podia ser otra, que la completa extincion de aquella moneda; base en que todos están conformes porque no hay uno que no conozca los peligros con que nos amenaza este medio circulante. Una moneda, que, por una multitud de circunstancias combinadas, ha dejado de ser un signo representativo de los metales preciosos, único destino que debia tener, (1) y ha venido á hacer el mismo servicio, que, ellos, sin posest ninguna de sus cualidades; una moneda, que, ocupando el mismo lugar que el oro y la plata, no está garantida por nadie, que haya prometido cambiarla á la vista como deberia ser (2), ni ofrece en su peso un valor real proporcionado á su valor escrito; esta moneda, decimos, (1) Las piezas de cobre no son propiamente moneda; son una especie de cédula de crédito, ó de signo, que representa una porción de plata, demasiado pequeña para acuñarla—(Say, Trat. de Econ. Pulit. lib. 1. cap. 10.) (2) Come cédulas de crédito que son las monedas de cobre, doberia el gobierno que las pone en circulacion, cambiarlas por plata, en el acto que se le presentasen, siempre que se las llevasen en número suficiente para igualar una pieza de plata; único medio de asegurarse de que no quedan en manos del público, sinó las que son necesarias para los cambios—(Id. id.)