interesadamente retenían en sus manos los traficantes dichos, no podía preocuparles la incapacidad política de las masas á cuyo nombre ficticiamente ejercían el gobierno, antes bien, con premeditación ó sin ella, continuó la ignorancia del pueblo, siendo así más fructuosas las tareas gubernativas; ya el concepto exterior, en vistas de las garantías constitucionales y leyes liberales promulgadas quedó á salvo, pues aunque todo era mero convencionalismo y música celestial no sería la masa incipiente quién reclamase en ningún tiempo; además que de cuando en cuando, y como bandera para nuevas ambiciones, se podrían proclamar, como se han proclamado, principios aun más liberales, no mejor cumplidos que los primitivos, pero de los cuales ó á su nombre ha sacado tan buenos provechos la autocracia más desenfrenada, ejercida por señores absolutos, quienes resguardados por su sable y por la incapacidad de los venezolanos, han supeditado la República.
En breve se cumplirá un siglo de haberse proclamado la independencia de Venezuela sin que se hayan hecho efectivas las prácticas del gobierno propio, y según el nivel actual de la instrucción y educación, aun transcurrirá mucho tiempo sin que la República democrática representativa pueda ser implantada.
En la vía dolorosa recorrida por Venezuela á traves de un siglo, cuantas constituciones y leyes se han promulgado han sido otros tantos fracasos, porque en ninguna de éllas se ha atendido al medio étnico, ni se han consultado los principios más rudimentarios de la filosofía ni las severas enseñanzas de la historia. Alta responsabilidad apareja la falta de patriotismo y desinterés á los gobernantes; mas, sin investigar sus nombres y los mezquinos sucesos de que han sido fautores, pues aun no ha pasado el tiempo suficiente para juzgarles con el criterio sereno é imparcial que ha menester el fallo severo é inapelable del historiador, cumple sí á la juventud y especialmente á estos institutos científicos, investigar las causas de esta enfermedad