VIDA el señor del baño, pidió que le trajesen los higos para empezar á comer, y Agatópus le dijo: señor, como Esopo viniese de su trabajo, y hallase los higos en la dispensa sin dar parte á alguno se los ha comido. El señor mandó llamarle, y viniendo en su presencia le dijo: ven acá tú tacaño, sin vergüenza, tan poco me reverencias, y tan poco me temes, que los higos que en la dispensa estaban guardados para mí, te has comido? Esopo no pudiendo responder à las palabras del señor por su tartamuda lengua, estaba temeroso; y el señor mandó desnudarle, pero como en astucias y cavilaciones fuese agudo, pensó que alguno de los que presentes estaban se los habria comido, y asi falsamente lo acusaban de haberse comido los higos, y puestas en tierra las rodillas, por señas le pidió un poco de tiempo antes de castigarlo. Y conociendo Esopo que no podia satisfacer por palabras al engaño que le habian puesto aquellos falsos acusadores, que presentes estaban, y que le era necesario defenderse por arte y astucia, por tanto encaminándose al fuego, tomó una olla de agua caliente, que allí habia, y de ella se sorbió una ó dos tazas, y á poco tiempo que la tuvo dentro, poniéndose los dedos en la boca, vomitó solamente el agua que habia bebido, pues aquel dia no habia comido aun cosa alguna; y así pidió por merced å su señor, que aquellos falsos acusadores bebiesen de aquella agua caliente, los cuales como por mandato de su señor bebiesen de ella, y ellos tuviesen la mano en la boca, para que no vomitasen; no obstante el vientre, movido con el calor del agua, sacó fuera el agua mezclada con los higos; y viendo el señor claramente por la esperiencia quienes se ©Bbbleca Nacra de Espa
Página:Fábulas de Esopo, filósofo moral, y de otros famosos autores - bdh0000084751.pdf/12
Apariencia