ladron famoso. En fin fué tomado por la justicia, y condenado á ser ahorcado como ladron.
Estando ya en la horca dijo á la justicia, que queria ver á su madre por la última vez, y así que les suplicaba que fuesen á buscarla; y se hizo así como él pedia. Cuando él la vió, le pidió que se acercase, que queria decirla una cosa en secreto, y arrimando su boca á la oreja de la madre, se la cortó con los dientes. Despues, volviéndose al pueblo, dijo: no os maravilleis, señores, que yo haya cortado la oreja á mi madre; pues ella es la causa del mal que ahora padezco: si ella me hubiese castigado cuando niño, yo no me veria ahora obligado á acabar mi vida con una muerte tan infame.
Desde la infancia ha de empezar el padre la crianza y educacion de sus hijos, corrigiéndoles las faltas por leves que sean. Cuando es tierna la vara la doblarás, cuando seca no podrás.
Quien bien ama, bien castiga. El ciego amor de los padres pierde a los hijos.
La Abeja y Júpiter.
La abeja, que es madre de la cera, fué á hacer sacrificio á los dioses, y ofreció á Júpiter la miel. Quedó muy contento el dios Júpiter de este sacrificio, y mandó que se le otorgase cualquiera gracia que pidiese. Conociendo la abeja, que el dios Júpiter le era muy propicio, le hizo una súplica de esta manera: ó dios Júpiter! suplico á tu magestad, que concedas á tu servidora esta gracia y merced: que cualquiera que se allegare á las