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de Esopo

El Labrador y el Toro.
Un labrador tenia un toro que le embestia siempre con los cuernos, y determinó serrárselos, pensando que así no le haria daño. El toro irritado por haber perdido sus armas, escarvaba la tierra con los pies, de manera que llenaba á todos y al amo mismo de polvo y arena. Entonces dijo el labrador: ¿de qué me ha servido la precaucion de cortar los cuernos al toro? Este es un malvado animal; pues ahora me hace mas daño con sus pies que no me hacia estos dias pasados con su cabeza, yo te entregaré al carnicero, y allí pagarás tu malicia.
Los hombres incorregibles son semejantes á los