VIDA 28 pudieres cuécela. Fué Esopo corriendo, y entrando en la cocina tomó un grano de lenteja solamente, y pusola en el caldero á cocer, y aparejó prontamente las cosas que eran necesarias. Despues de bañados, dijo Xanto á los amigos: hoy comeréis conmigo lentejas; y por cierto entre amigos no se debe mirar el valor de la cosa, sino la voluntad con que se dá. Viniendo á comer, mandó el amo á Esopo, que trajese agua á manos; y él tomando el jarro de pies, y apartándose en un lugar secreto llenóle de agua y lo trajo á su señor, el cual sintiendo la olla, le dijo: qué es esto, perro maldito, estás bueno? aparta allá eso, trae la vacía, y luego Esopo trajo la vacía sin agua; y el filósofo muy enojado dijo: bellaco, sabes ahora mas de eso? Respondióle: por tí me fué mandado, que no hiciese sino lo que tú me mandases: tú no me dijiste: pon agua en la vacía, lávanos los pies, aparéjanos los paños, y las otras cosas que son necesarias; y sí solo me dijiste, trae la vacía, ya te la traje. Entonces dijo el filósofo á los amigos: yo no compré esclavo, sino maestro y mandador. Y como estuvieron en la mesa, pidió el señor, que si la lenteja estaba aparejada, que la llevase, y Esopo con la cuchara sacó del caldero la lenteja que habia puesto á cocer, y trájola á la mesa. Y pensando el señor, que traía aquella para que viesen si estaban cocidas las lentejas, rompióla con los dedos, y dijo: cocida está, tráela, y comerémos; y Esopo solamente puso en la mesa los postres, y dijole Xanto: qué es de la lenteja? Respondió: ahora os la traje con la cuchara; y el señor dijo: verdad es, que trajiste un grano de lenteja, y grano te dije yo? Dijo Esopo: tú me Bbc Morel de Espe
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