pare seguramente tus hijos, y por la amistad que yo he contigo, mi voluntad es de te servir en esra necesidad en el oficio de partera, y quierote hacer cuanto soláz, placer pudiere. La puerca, viendo el mal lobo, no creyó á sus palabras, ni quiso recibir su servicio, antes le rogo, que se apartase de ella, porque pariese mas sin verguenza, diciendole, que él era obligado á hacer aquella honra por ella, por haver sido su comadre; y asi el lobo, por su ruego, se partió de ella, y pario en paz, y seguramente, la cual si creyera al lobo, mezquinamente pariera, que la comicra el lo bo con sus hijos.
Quiere decir esta Fabula, que no debemos creer á todas palabras, porque quien cree palabras afectadas, compuestas, muchas veces se halla burlado.
FABULA V.
De la tierra que queria parir.
El que amenaza mucho, hace poco.
Acaece, que muchas veces causa temor, y espanto algun hecho, ó fama, que en la verdad es en sí cosa de no temer, y de pequeña eficacia, segun que muestra está seme anza. La tierra se dice, que daba grandes gemidos, diciendo, que queria parir; y todas las Naciones, oyendo esto, fueron espantadas, y turbadas, de manera que todo el mundo estaba alterado, y atemorizado por el gran gemido, y son qué