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8º El partitivo que denota el todo con relación á una de sus partes; v. g.: la mitad del ejército.

9º El calificativo que expresa una cualidad que se considera como característica; v. g.: hombre de blanda condición. Este genitivo no consiente ir regido de nombre individual, ni de nombre propio; y así no se dirá: Pedro de valor te defenderá; sino Pedro que es hombre de valor te defenderá.

10º El que denota el uso que se hace do alguna cosa ó el destino que se le da; v. g.: casa de estudios, casa de corrección; aguja de máquina.

11º El que expresa el asunto sobre que se habla ó escribe; v. g.: Tratado de Matemáticas.

12º El que denota lo contenido en el objeto significado por el nombre determinante; v. g.: vaso de agua; copa de vino.

13º El que expresa la materia de que es alguna cosa; v. g.: casa de mármol; estatua de oro.[1]

49. El dativo denota el término indirecto y menos próximo de la acción del verbo; expresa el fin y tendencia de nuestros actos y el destino ó uso que se da á las cosas. Le corresponden las preposiciones á ó para. Cuando decimos: Pedro da dinero á Juan, dinero es el término directo y próximo de la acción del verbo y Juan el indirecto y menos próximo.

El dativo según las relaciones que expresa, recibe las denominaciones que siguen: Dativo de daño ó de provecho, y es el que denota la persona ó cosa á la cual resulta daño ó provecho de lo que significa la palabra determinante.

Dativo locativo determinado por para: denota el lugar á donde se dirige el sujeto de un verbo de movimiento; v. g.: Salgo para Italia.

Dativo ético: denota este caso el interés ó parte afectiva que toma la persona expresada por dicho caso en el hecho significado por la frase á que pertenece el dativo. Las frases: Me duelo de tu suerte; me han muerto á mi hijo, nos ofrecen ejemplos do esta especie de dativos. D. Francisco de P. Guzmán lo empleó cuando dijo: ¿Qué te va á ti, Dios mío? Esta construcción es frecuente en escritores del siglo XYI.

El dativo de los pronombres personales yo, y se en algunos casos denota persistencia en hacer lo que significa el verbo con el cual se construye; v. g.: Me estoy en casa; me vivo en la iglesia.

Otras voces denota espontaneidad, ya en sentido propio ó bien en sentido figurado; v. g.: Me voy de aquí; aquí se nació esta yerba.

Finalmente en algunas locuciones el dativo de los pronombres

  1. El anterior estudio sobre el genitivo está tomado de mi Tratado sobre los relativos y de la Sintaxis Latina de F. Antoine.