Página:Historia general de la medicina en Chile, tomo I.pdf/115

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aunque hallé repulsa en mis proposiciones no desisto de mi caritativo intento quia charitas passiens est, porque siempre como dije me aflije el alma el que no hubiese esperanza de socorro en este daño, porque siendo el agua para el pueblo se han reducido por los opositores que contradicen los medios ad aques contradictionis, como las de Moyses.

Pero ya que se llegó el tiempo en que la fortuna de este Reyno ha merecido que nuestro Católico Monarca se acuerde de sus indijencias proveyéndole de un gobernador que conviene y le envia á que renueve el siglo dorado, como de sus grandes talentos nos prometemos, pues, como padre de sus pueblos solicita el alivio de sus súbditos, y le esperamos lograr en el feliz gobierno de V. E., esperando de su caritativo celo, que conocidos estos daños, por mi representación, logrará esta ciudad que se repare este daño que se ha pedecido sin consuelo y haciéndose la lástima lugar, en el piadoso pecho de V. E. vuelvo á repetir mis clamores, si bien con más satifacción de llegar al cabo de Buena Esperanza mis deseos, como decía el otro discreto. Ebentus novos resnovas semper habet. En esta confianza que me dispensa el tiempo apliqué el oido á las voces con que me alimenta el Príncipe de los Poetas para volver á repetir mis antiguas empresas, persuadiéndome recibirá V. E. con honra aquel celo de el bien comun, que en otro tiempo abandonó el olvido y sino el desprecio fué la omisión. Agredere o magnos aderit iam tempus. Tiempo es ya de que consigas, lo que ha tiempo que deseas. Aggredere aderit iam tempus.

Los ataques pues, que siendo los mayores enemigos de la vida se han hecho por comunes familiares, en esta rejion se les llegó el tiempo ya que se destruyan á la presencia de mejor Jupiter, á la manera que al templo de este conducian hebanos á sus enfermos y á la primera vista de su imajen quedaban libres de sus dolencias. V. E. Señor, que con su docil agrado y talento discreto sabe hermanar entre los rigores de Marte los dóciles blanduras de Jupiter, será la Deidad á cuyas aras lleguen los votos de estos pobres vecinos, y quien ha sabido tantas veces despreciar los peligros de la guerra no ha de tener inconveniente para vencer las dificultades en la guerra y en la paz.

No quiero gastar el tiempo en ponderar a V. E. con sitas de varios autores, y lugares, lo nocivo a la salud que son las aguas malas y de deprabadas qualidades, pues esto se deja conocer aun de los muy estraños de la facultad médica, porque para la sanidad es lo principal que el agua sea pura y limpia, y sin resavio alguno para que se haga mns generosamente, la