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La Casa de Expósitos, ó de Huérfanos, se fundó en 1758, con los bienes legados por el comerciante valenciano don Pendro Tisbe, y las donaciones de su albacea, don Juan Nicolás de Aguirre. Se abrió con 50 camas, una sala para parturientas vergonzantes y un torno para expósitos.

El hospital de mujeres de San Francisco de Borja, se erijió, en 1772, previa autorización real de fecha 3 de Junio de 1771, en las propiedades de los jesuitas expulsos,—en la casa donde tenían su noviciado—con 50 camas, repartidas en tres salas, asistidas por un médico y un cirujano, ganando el primero 12 pesos mensuales y el segundo 6 pesos y 67 centavos. Este hospital tuvo el usufructo de la botica de los jesuitas, única que había á la sazón en la capital ubicada en la calle de Morandé, hasta el año 1788. Su inauguración oficial se verificó en 1782, y sus progresos fueron rápidos, pues á principios del siglo XIX pudo contar con 110 camas, y salas especiales de parto, de cirugía, de venéreas y convalescientes.

Estas instituciones tan necesarias, han tenido siempre el óbolo manifiesto de la sociedad chilena y el socorro de los gobiernos. Los legados al hospital de San Borja y al de San Juan de Dios, de nuestra capital, merecieron el mayor apoyo y las donaciones se sucedían constantemente. Merece especial mención la herencia de la valiosa hacienda—agrandada por sucesivos obsequios—que hasta hoy es propiedad del hospital de San Juan de Dios, con el nombre de El Hospital. Este legado fué hecho por don Alonso de Miranda.

El hospital de Valparaíso, se levantó, provisoriamente, en 1783, en una bodega ofrecida por los padres domínicos. En 1790, se edificó en su local propio—perteneciente á los antiguos jesuitas—y se le bautizó con el nombre de San Juan de Dios, por ser también atendido por la orden hospitalaria, sirviendo para hombres, y también para mujeres en el caso que aumentasen las rentas y se pudiese hacer una instalación particular, según reza la constitución de dicho establecimiento, escrita por el presidente Jáuregui.

El auto de la fundación está fechado el 23 de Junio de 1777.[1]

La Junta de Temporalidades, presidida por el gobernador del puerto don Juan de la Riba Herrera, trabajó mucho por la instalación de esta casa.

El hospital de San Agustín, de Talca, cuyas primeras obras se extendieron á fines del siglo XVIII—en 1799—sólo pudo abrir sus puertas en 1804—con 16 camas—costeado por los

  1. Cedulario de la B. N. de S.—El rey aprueba.su fundación por R. C. firmada en San Ildefonso, el 8 de Octubre de 1786.