Página:Historia general de la medicina en Chile, tomo I.pdf/359

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
— 367 —

ción, i aprobación del rector del Instituto Nacional, de los profesores de la facultad i de varias personalidades respetables que los presenciaron; debiendo notarse entre el examen de nuestros alumnos i el que se acostumbra con los extrangeros, una diferencia que encarece de todo punto la versación i maestría de nuestros jóvenes compatriotas, pues que aquellos previo el reconocimiento de algún enfermo en el hospital que se les propone, se les da 24 horas de término para que diserten sobre la enfermedad mientras que á los examinandos chilenos se les designó tan solo 5 minutos para hacer dicho reconocimiento, é improvisar, digámoslo así su disertación, que pareció á los intelijentes tan razonable i bien fundada como las diversas operaciones quirúrgicas que, á elección de los examinadores, ejecutaron diestramente.

La notoria y sostenida estudiosidad de estos alumnos, hoy profesores de medicina, unida á su práctica incesante en ambos hospitales, durante 10 años de su aprendizaje, no menos docto que prolijo, su bien acreditada capacidad, tanto en sus clases respectivas, cuanto en varias curaciones difíciles, en que ya se han ensayado con el mejor éxito, i las conocidas virtudes médicas que distinguen los nombres de Ballester, Tocornal, Rodríguez i Mackenna, al mismo tiempo que hacen su mas justo elojio, congratulan á sus conciudadanos por el lisongero porvenir de la medicina en Chile.

Bastantes conocedores, por otra parte, de su propio clima, de sus particulares influencias, de las constituciones i enfermedades reinantes en el país i vinculados en él hacia sus compatriotas por la cordial simpatía de nacionalidad, nada dejan que desear para que merezcan especialmente la aceptación i la confianza pública; así será mejor atendida la salud pública cuanto sea mayor el número de sus fieles é idóneos ministros; así, distribuidos luego en nuestras provincias, arrancarán á los curanderos ex-abrupto, por no decir asesinos, las muchas víctimas que tan bárbara como impunemente sacrifican; así, la ciencia más importante de la vida ocupará en Chile el lugar eminente en que se considera por todos los hombres i pueblos cultos; así, bien cimentada, habrá un protomedicato—exento de los graves i perjudiciales abusos que se han tolerado—compuesto de miembros científicos sin funestas prevenciones de nacionalidad, i presidido por la superioridad del saber i por la contracción de su ministerio; i así, en fin, dignificada la profesión de la medicina en el noble puesto que le corresponde, hará desaparecer los pergaminos nobiliarios que temen empañar una página de su libro de oro con la inscripción de un nombre médico.