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§ VII.


El servicio de boticas, en cuanto á la calidad de los remedios, como á su exagerado precio, se había hecho insoportable.

Con este motivo, los miembros de la Junta de Gobierno, don José Miguel Carrera y don José Santiago Portales, enviaron, al rejidor don Nicolás Matorras, la comunicación que se expresa, con fecha 12 de Enero de 1813:

«En materia alguna puede la mala fé versarse con más facilidad ni más perniciosamente que en la farmacia.

El misterio con que se elaboran sus confecciones, la angustia conque se buscan, la presura con que se suministran, todo proporciona el abuso más impune de la confianza, y los más tristes efectos sobre los intereses, la salud y la vida del ciudadano. La oscuridad de estas oficinas las oculta de los grupos de los pacientes, y por lo mismo deben ser el objeto de la vijilancia del Majistrado en que descansan. Es necesario que el vehemente celo de Ud. ataje este mal, y que revestido de todas las facultades precisas, y acompañado de los profesores imparciales y del actuario que elija, practique una prolija visita y examen de cuanto tenga relación con las boticas de esta capital; proveyendo de pronto á lo más urjente, y dando cuenta, de su resultado á este Gobierno, que ya se lisonjea del buen éxito por la satisfacción que tiene de la rectitud de Ud. y de su amor al orden.»

Como resultado de este exámen nació el Arancel de la primera Farmacopea Nacional, á que se refiere el siguiente decreto:

 Santiago y Agosto 23 de 1813.

Visto el nuevo Arancel de Boticas que ha formado y traducido al Ideoma Castellano el Proto-Médico de esta capital Dr. D. José Antonio Ríos; siendo indudables las ventajas que son susceptibles de este loable pensamiento como exterminador de la más detestable arbitrariedad, observada comunmente en el

    gle, Manuel M. Undurraga, Ignacio Reyes y Rafael Undurraga, secretario, elevó una nota al Ministerio del Interior quejándose de que el Protomedicato no evacuase aún, un informe pedido 8 días antes, sobre los denuncios del servicio hospitalario. El Protomédico informó muy desfavorablemente, por lo cual se siguió una larga serie de notas y protestas de los Drs. Guillermo C. Blest, Carlos Bustón, Francisco Rodríguez y Francisco Javier Tocornal, médicos del hospital.