Página:Historia general de la medicina en Chile, tomo I.pdf/65

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da, como lo indican su olor, el fugato y las flores amarillas de azufre que se forman alrededor de ella, á más de lo cual se descubre una materia alcalina y un poco de sal neutra. Su temperatura es de 58 á 60 grados Reaumur.»

Al tratar este mismo autor de las aguas llamadas hoy del Inca dice que se recoje allí una sal neutra calcárea, acre, amarga, algo disolvente y formada de cristales prismáticos cuadrangulares, de que se valen algunos como si fuera la sal admirable de Glauber, ó semejante quizás á la de Epson.

El Dr. Francisco Fonck, médico y naturalista distinguido, ha publicado un hermoso é interesante libro de cuyas páginas no hemos podido ménos que transcribir las líneas siguientes que atañen á las célebres aguas minerales á que hacemos referencia [1].

«Día 21 de Febrero de 1791. Bajamos dos cuestas muy largas, dice el padre Mascardi, y á las dos de la tarde encontramos un riachuelo de agua caliente; siete ú ocho varas más adelante, otro de agua fría; á las trece ó catorce varas, otro de agua muy caliente; fuimos á ver su nacimiento, que es á distancia de una tercia parte de cuadra al pié de una barranca, en donde salen tres ojos de agua, de los que se forma el riachuelo. Es bastante caliente, y no tiene malgusto.

A igual distancia hay otro, pero no es tan caliente.»

El Dr. Fonck agrega los comentarios que siguen:

»Llegamos ahora á un episodio trascendental, uno de los mś hermosos que ornan los viajes de Menéndez, al descubrimiento del Baño.

El baño lejendario, casi mítico de los antiguos jesuítas, con todos los recuerdos de los desvelos y de las penas del infatigable padre Guillelmo, se presenta aquí de improviso y en una forma realmente expléndida. Nos vemos transportados, repentinamente, al teatro de lso trabajos de los abnegados héroes y mártires Mascardi, Laguna y Guillemo, pisando el mismo suelo que fúe humedecido por su sudor y teñido por su sante. La tradición, que más bien parecía una fábula, la vemos transformada en realidad palpable á la vista de esta hermosa fuente, que nos brinda recuerdos altamente poéticos y sublimes por su historia, la más grandiosa naturaleza imaginable que la rodea, y además una magnífica terma mineral.

  1. Viajes de Fray Francisco Menéndez á Nahuelhuapi, publicados y comentados por Francisco Fonck. Edic. centenaria etc. Valparaíso.—1900