Ir al contenido

Página:Horacio Quiroga - Los desterrados (1926).pdf/122

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
Horacio Quiroga

Durante el primer año de sus funciones como jefe del Registro Civil, todo San Ignacio protestó contra Orgaz, que arrasando con las disposiciones en vigor, había instalado la oficina a media legua del pueblo. Allá, en el bungalow, en una piecita con piso de tierra, muy oscurecida por la galería y por un gran mandarino que interceptaba casi la entrada, los clientes esperaban indefectiblemente diez minutos, pues Orgaz no estaba,—o estaba con las manos llenas de bleck. Por fin el funcionario anotaba a escape los datos en un papelito cualquiera, y salía de la oficina antes que su cliente, a trepar de nuevo al techo.

En verdad, no fué otro el principal quehacer de Orgaz durante sus primeros cuatro años de Misiones. En Misiones llueve, puede creerse, hasta poner a prueba dos chapas de cinc superpuestas. Y Orgaz había construído su techo con tablillas empapadas por todo un otoño de diluvio. Las plantas de Orgaz se estiraron literalmente; pero las tablillas del techo sometidas a ese trabajo de sol y humedad, levantaron todas

118