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Página:Horacio Quiroga - Los desterrados (1926).pdf/55

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Los desterrados

terneras morían como exprofeso enfermas en lugares estratégicos para cazar tigres, y tuvo palabras duras para su capataz. Este no respondió en el momento; pero al día siguiente los pobladores hallaban en la picada al extranjero, terriblemente azotado a machetazos, como quien cancha yerba de plano.

También esta vez fué breve la confidencia de nuestro hombre:

—Olvidóse de que eu era home como ele... E canchel o francéis.

El propietario era italiano; pero lo mismo daba, pues la nacionalidad atribuída por Joao Pedro era entonces genérica para todos los extranjeros.

Años después, y sin motivo alguno que explique el cambio de país, hallamos al ex general dirigiéndose a una estancia del Iberá, cuyo dueño gozaba fama de pagar de extraño modo a los peones que reclamaban su sueldo.

Joao Pedro ofreció sus servicios, que el estanciero aceptó en estos términos:

—A vos, negro, por tus motas, te voy a pa-

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