Ir al contenido

Página:Horacio Quiroga - Los desterrados (1926).pdf/93

De Wikisource, la biblioteca libre.
Esta página ha sido corregida
Tacuara-Mansion

cuando en Iviraromí hubo un piano, se supp recién entonces que don Juan era un eximio eje cutante.

***

Lo más particular de don Juan Brown, sin embargo, eran las relaciones que cultivaba con monsieur Rivet, llamado oficialmente Santiago-Guido-Luciano-María Rivet.

Era éste un perfecto ex hombre, arrojado hasta Iviraromí por la última oleada de su vida. Llegado al país veinte años atrás, y con muy brillante actuación luego en la dirección técnica de una destilería de Tucumán, redujo poco a poco el límite de sus actividades intelectuales, hasta encallar por fin en Iviraromí, en carácter de despojo humano.

Nada sabemos de su llegada allá. Un crepúsculo, sentados a las puertas del bar, lo vimos desembocar del monte de las ruinas en compañía de Luisser, un mecánico manco, tan pobre como alegre, y que decía siempre no faltarle nada, a pesar de que le faltaba un brazo.

89