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Desde entonces ¡alana mía!
cuando va a morir el día
allí me voy á sentar,
y, con hondo sentimiento,
lleno de remordimiento,
no hago mas que sollozar!
cuando va a morir el día
allí me voy á sentar,
y, con hondo sentimiento,
lleno de remordimiento,
no hago mas que sollozar!
Cuando primavera brilla
en esta cálida orilla,
y comienza a florecer,
cae una y otra flor bella,
y, como todas son de "ella"
quizás la siente caer.
en esta cálida orilla,
y comienza a florecer,
cae una y otra flor bella,
y, como todas son de "ella"
quizás la siente caer.
De mi amor en el exceso,
noche y día yo la beso
y la cubro sin cesar,
con mis espumas lucientes
y mis olas transparentes,
más puras que las del mar!
noche y día yo la beso
y la cubro sin cesar,
con mis espumas lucientes
y mis olas transparentes,
más puras que las del mar!
Ven, si acaso, quieres verla
pensarás que es una perla
que se cuajó en mi cristal;
como el sol tanto fulgura,
sobre su blanca hermosura,
de plumas he puesto un chal.
pensarás que es una perla
que se cuajó en mi cristal;
como el sol tanto fulgura,
sobre su blanca hermosura,
de plumas he puesto un chal.
Desconsolado, a la orilla
llegué, doblé la rodilla,
y en el claro fondo vi
su cuerpo al pié de una roca;
me sonreía su boca
como un doliente rubí!
llegué, doblé la rodilla,
y en el claro fondo vi
su cuerpo al pié de una roca;
me sonreía su boca
como un doliente rubí!
Mas, ¡ay! en un arrebat
de celos, el río—ingrato!
me dijo—vete de aquí....
de celos, el río—ingrato!
me dijo—vete de aquí....