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Monotonías
I
Se están poniendo tristes
las tardes de verano;
ya no se ve en los cielos
siquiera un arrebol
Y está desierto el bosque
y está marchito el llano....
¡que triste va muriendo
tras de la sierra el sol!
Se están poniendo tristes
las tardes de verano;
ya no se ve en los cielos
siquiera un arrebol
Y está desierto el bosque
y está marchito el llano....
¡que triste va muriendo
tras de la sierra el sol!
Es que tras de la bruma,
q' el horizonte cierra,
el blanco viejo apoya
la frente en su bordón.
Mas, qué importa ese frío
de cielo, mar y tierra,
si fuego, amor y abrigo
te da mi corazón?
q' el horizonte cierra,
el blanco viejo apoya
la frente en su bordón.
Mas, qué importa ese frío
de cielo, mar y tierra,
si fuego, amor y abrigo
te da mi corazón?
II
Oye, el cierzo rasguña la vidriera:
llegó el invierno al fin.... pero el estío
surge e mi amante corazón; afuera
cae la lluvia, el cielo está sombrío,
mas, no importa, bien mío,
porque en mi corazón hay una hoguera.
que te dará calor....si sientes frio!
Oye, el cierzo rasguña la vidriera:
llegó el invierno al fin.... pero el estío
surge e mi amante corazón; afuera
cae la lluvia, el cielo está sombrío,
mas, no importa, bien mío,
porque en mi corazón hay una hoguera.
que te dará calor....si sientes frio!
III
Mientras què tu me inundas
en la onda fragante de tu aliento,
oye, el ala del viento
arrebata las hojas moribundas!
Pero ese viento helado
no llegará hasta tí, ni la llovizna
Mientras què tu me inundas
en la onda fragante de tu aliento,
oye, el ala del viento
arrebata las hojas moribundas!
Pero ese viento helado
no llegará hasta tí, ni la llovizna