EL INl'IliKNü — CANTO II II
Que á los hombres retrae de noble empresa,
Como bestia (jue ve torcidamente
Retrocede asombrada en su sorpresa. 4S
Disiparé el temor que tu alma siente,
Diqiéndote como hasta aquí he venido
Cuando supe tu trance, condoliente. 51
"Me encontraba en el limbo detenido,
Y una mujer angélica y hermosa,
Llamóme á sí, y me sentí rendido. 54
Cada ojo era una estrella íulgorosa;
Y así me habló con celestial acento
Dulce y suave en su habla melodiosa : 57
"Alma noble de Mantua, cuyo aliento
" Con el renombre que los mundos Uena^
" Durará lo que dure el movimiento: 60
"Mi amigo — no de dichas, sí de pena, —
Sólo se encuentra en playa abandonada,
"Y desanda el camino que lo apena. 63
"Temo se pierda en senda abandonada,
"Y tarde ya para salvarle acorro,
"Según, allá en el cielo, fui avisada. 66
" Por eso ansiosa en tu demanda corro; " Sálvale con tu ingenio en su conflicto ; "¡Consuélame prestándole socorro! 69
"Yo soy Beatriz, que á noble acción te incito:
"Vengo de lo alto de tornar anhelo:
" Amor me mueve, y en su hablar palpito. 72