Página:La Ilíada (Luis Segalá y Estalella).djvu/342

De Wikisource, la biblioteca libre.
Ir a la navegación Ir a la búsqueda
Esta página ha sido corregida
336
LA ILÍADA

por un campo paniego, hacia el río Escamandro, de profundos vórtices, y corría muy cerca de él, pues el dios le engañaba con esta astucia á fin de que tuviera siempre la esperanza de darle alcance en la carrera, los demás teucros, huyendo en tropel, llegaron alegres á la ciudad, que se llenó con los que allí se refugiaron. Ni siquiera se atrevieron á esperarse los unos á los otros, fuera de la ciudad y del muro, para saber quiénes habían escapado y quiénes habían muerto en la batalla, sino que se entraron presurosos por la ciudad, cuantos, merced á sus pies y á sus rodillas, lograron salvarse.