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Página:La Ilíada de Homero, Tomo II (Ignacio García Malo).pdf/382

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»Demos muerte fatal con los aceros
»A alguno de sus bravos compañeros!”
     Dixo; y por sí ya estaban los Ayaces
Prontos á rechazar los enemigos.
Despues que de una parte y de la otra
Fortifican y arreglan las phalanges,
Los Troyanos y Lycios vigorosos,
Los Acheos y bravos Myrmidónes,
Se mezclan á pugnar por el cadáver
Dando horrorosos gritos, y suscitan
Las armas de los hombres ronco estruendo.
Jove extiende una noche tenebrosa
En el sitio de la áspera batalla,
Para que fuese por su amado hijo
Pernicioso el trabajo de la pugna.
Primero los Troyanos rechazaron
A los fuertes Acheos de ojos negros;
Pues fue herido un varon de los mas bravos
Que habia entre las tropas Myrmidónas,
Epigéo divino, hijo valiente
De Aglaceo magnánimo, que antes
Imperaba en Budéo populosa:
Mas habiendo matado á un primo suyo,
Vino á implorar ampáro suplicante
A Peléo y á Thetis la divina.