Para evitar el ceño inevitable
Del Flechador Apolo formidable.
Héctor tenia entonces sus Caballos
De huellas resonantes y veloces
En las puertas Esceas, y alli estaba
Dudando si debia nuevamente
Hacer retroceder á sus Caballos,
Para entrar á pugnar entre la turba,
O mandar en voz alta que sus tropas
Al muro retornasen. Mientras tanto
Que estaba en estas dudas, Febo Apolo
Se presenta á su vista, semejante
A Axio joven valiente, que era hermano
De Hécuba, é hijo ilustre de Dimante,
De Héctor tio materno, que habitaba
Junto al rio Sangár en la ancha Phrygia:
A éste, pues, semejante, Apolo dice: ,
»Héctor ¿por qué te apartas del combate?
»¡Quién de tí aquesta fuga pensaría!
»¡Ah! si mi fuerza fuese y mi denuedo
»Al tuyo superior, tu indigna fuga
»En breve muy funesta te sería.
»Ea, dirige al punto tus Caballos
»Contra Patroclo ilustre, por si Apolo
»Te concede que puedas de esta suerte
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