Página:La Ilíada de Homero, Tomo I (Ignacio García Malo).pdf/156

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„Graba en tu corazon profundamente
„La orden que te he dado, y cuida mucho
„Que el olvido no la haya en tí borrado,
„Quando del dulce sueño seas dexado.”
 Despues que dixo asi, desaparece,
Dexando á Agamenón muy pensativo,
Repasando en su ánimo unas cosas,
Que no debian tener efecto alguno;
Pues pensaba expugnar en aquel dia
La ciudad de Priämo, ¡oh insensato!
Quando Jove otras cosas maquinaba
E intentaba causar mayores males,
Y suspiros á Griegos y Troyanos,
En combates sangrientos y crueles.
Despierta pues, el Rey, y al despertarse
Juzga que aquella voz dulce y divina,
Aún resonar sentía en sus oídos.
En la cama se sienta, y muy alégre,
Se cubre con su túnica muy fina,
Nueva y hermosa: toma un manto grande,
Y se viste con él: despues adorna
Sus delicados pies con un calzado
Rico y maravilloso: su terrible
Y formidable espada iba pendiente
De un tahalí precioso, y con su cetro,