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Clara sollozaba.

—«¡Estoy descubierta! ¡estoy perdida!»

—«Sí, señorita; está descubierta, porque cuando la Ciencia puede llegar á decir 'este esqueleto es de Mariano N. y este de Nicanor B.' es porque la Ciencia no ha agotado el tesoro, no ha extinguido aún las fuentes ni las formas de la investigacion.»

—«iEstoy descubierta! ¡estoy perdida!»

—«¡Sí! porque usted ha confiado mucho en su habilidad y muy poco en la curiosidad inteligente de los demás.»

—«¡Estoy descubierta! ¡mi obra está terminada!»

—«Sí, señorita; y es una felicidad que así sea, porque su obra, además de cruel, era injusta, y su venganza implacable ha castigado á los inocentes despues de castigar al que la engañó.»

—«¡Cómo!»-exclamó incorporándose á semejanza de una leona herida—«no satisfecho con el desden ¿todavía me ha vendido el miserable?»

—«Tambien es injusta en eso; nadie la ha vendido. El estudio del cráneo es quien ha revelado que Nicanor B. era capaz de faltar á su palabra.»

—«La Frenología no puede llegar á tanto.»

—«Usted sabe matar y transformar los cadáveres en objetos indiferentes de estudio; pero usted no sabe Frenología, y la prueba de que ésta puede llegar á tanto, es que usted ha comprobado, en su

enojo, que alguien la había desdeñado.»