dad que la que se obtiene prensando los panales, exprimiéndoles la parte líquida, estando además libre de abejas machacadas, larvas, polen ó huevos, etc., lo que no solamente la hace más obscura y de sabor fuerte, sino susceptible de fermentar y agriarse.
La miel extraída se deja escurrir en depósitos abiertos ó tinas dejándola en reposo, una semana poco más ó menos, en un lugar seco y caliente. Se le espumará diariamente hasta que esté perfectamente clara y lista para ponerse en latas ó barriles, para venderse ó bien para conservarse en un lugar seco.
Se construyen latas cúbicas para contener 60 libras de miel pura para vender al por menor en los lugares en que se crían abejas. Este sistema de envase es conveniente para el transporte y apropiado para las ventas al menudeo. Se construyen generalmente cajas de madera para la exportación, las cuales contienen dos de las mencionadas latas. Pueden usarse barriles y castañas, principalmente para las clases de miel más barata que se emplea en la fabricación de otros artículos. Tales envases deberán estar secos, construídos con maderas apropiadas, teniendo los aros bien asegurados y remachados, puesto que la miel absorbe la humedad de la madera ocasionando por este medio hendeduras y escurrimientos. Deberán también resanarse interiormente ya sea con cera de abejas ó parafina. Esto se practica fácilmente calentando los barriles, vaciándoles después uno ó dos galones de cera parafina caliente, y después de haberla escurrido con cuidado en las junturas se hace girar el barril algunas veces poniendo, además, el fondo hacia arriba y vice-